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(Des)conciertos

Acabar la madrugada del domingo escuchando de The Cure con un Robert Smith que se parece cada vez más a un vampiro auténtico...
Tipo de Nota: 
Opinión

(Des)conciertos

08 de Diciembre de 2023
Palabras clave

Sleater Kinney, escribí en un mensaje de WhatsApp, del cual recibí como respuesta un «son extraordinarias, unas roquerazas viejas» (dixit) mientras sonaban las líricas de Jumpers: «my falling shape will drawn a line between the blue of sea and sky». Nos acercamos al escenario, en el cual la noche anterior había tocado Alanis Morrissette, y mi amigo Sebastián notó que algo andaba mal con la guitarra de Carrie Brownstein –su cara tenía un rictus de enojo, que no disminuía su energía mientras tocaba–.

La guitarra fue diligentemente reemplazada –léase, retirada sin mucha dignidad– al inicio de la siguiente canción, y la más pura esencia del Riot grrrl volvió a la carga. Sleater Kinney forma parte de esa escena de los años 90, en la que esta banda fue alabada hasta el éxtasis por muchos críticos, pero que, para mí gusto, nunca han sido mejor descritas que en la crónica de Laura Fernández en una columna que titula «Lo q...

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