Mientras tanto, la brecha tecnológica y educativa que separa a un niño en una comunidad sin acceso a energía eléctrica, y aquél que tiene acceso a Internet se agranda con el paso de los días. Ni el sector público ni el sector privado tradicional han tenido la capacidad de generar el desarrollo económico necesario para disminuir dicha brecha. Una nueva empresa, altamente innovadora, preocupada por el ambiente y generar oportunidades a la población rural guatemalteca, parece estar destinada a romper con esta situación.
Quetsol ofrece electricidad a hogares rurales usando paneles solares donde la tecnología de punta se une con economías de escala y bajos precios. Quetsol no es sólo una idea. Ya ha vendido su producto a más de 3 mil hogares guatemaltecos y ha facturado más de Q.4 millones en los últimos dos años. Y su plan es crecer 1,700% en los próximos cinco años.
Sin embargo, el sistema bancario está siendo una limitante para expandir esta opción. De acuerdo a Juan Fermín, uno de sus dueños (quien por cierto es menor de 30 años), 50% de los clientes son rechazados por los bancos. En lugar de lamentarse por este problema, Quetsol ha surgido con una idea innovadora: vender energía limpia como si fuera tiempo de teléfono. Así como uno puede ir a una tienda a comprar “tiempo de aire”, Quetsol quiere ofrecer el mismo concepto: comprar tiempo para usar la electricidad.
La idea aún está en diseño. Actualmente, Quetsol está realizando una campaña de recaudación de fondos para tener el diseño y el producto listo. A pesar que en Guatemala no está desarrollado el mercado de capitales, esto no ha sido tampoco un obstáculo para Quetsol. Se les ha ocurrido acudir a la página web Indiegogo que realiza “crowdfunding”, que es una forma de realizar colectas vía el Internet.
Quetsol ha desarrollado ideas novedosas para atraer la atención local e internacional. Juan Fermín lleva más de 3 semanas encerrado en un cuarto, sin electricidad y sin ventanas, para atraer la atención a este problema. Gracias a esta idea, de los $50,000 que necesita para desarrollar el proyecto y ya llevan más del 62% recaudado.
Aún falta un 38% de lo recaudado. Y el tiempo de la campaña se termina este viernes 15. Esta es una apuesta empresarial que puede generar un impacto importante en el interior del país. Si les interesa saber más, les recomiendo visitar su página web: aquí. Y ver más sobre la campaña que lanzó por Internet para recaudar fondos: aquí.
Full disclosure (no encontré buena traducción): no soy accionista de Quetsol. Juan Fermín fue alumno mío en la universidad. Y, sí, ya doné a Quetsol.









