Los resultados, a mi juicio sugieren que dichas presidencias se decidieron con base en favores políticos y no con base en conocimientos o experiencia en los temas que deben tratar dichas Comisiones. Así que es probable que este año 2013 el Congreso no logre ningún resultado valioso.
Quiero enfocarme en los resultados de dos Comisiones de Trabajo: de Economía y Comercio Exterior y de Finanzas Públicas y Moneda. Para ambas Comisiones se han seleccionado a dos desconocidos de la escena política nacional que, hasta donde he podido tener acceso vía Internet, parecen no contar con experiencia alguna en dichas áreas. Es decir, en las negociaciones en el Congreso se determinó que dos de los temas más importantes del país van a parar a manos de gente con ninguna experiencia en estos temas.
El Presidente de la Comisión de Finanzas, el diputado Gustavo Echeverría (PP-Zacapa), es un abogado con maestrías en materia penal y constitucional. Éste es su segundo año como Diputado. Viendo su página Web, la cual debo reconocer es un ejemplo de transparencia parlamentaria, se aprecia que fue designado como el ¨Enlace Presidencial para el Corredor Interoceánico¨, lo cual podría significar que su designación para dicha Comisión está atada a lograr fondos para dicho proyecto. En dicho sitio también se aprecia que su trabajo se ha centrado particularmente en temas migratorios, electorales y sobre pensiones. No veo ninguna experiencia concreta en temas presupuestarios.
La Presidenta de la Comisión de Economía es la diputada Sofía Jeaneth Hernández (PP-Huehuetenango). Sobre ella es más difícil obtener información. Su página Web, si bien da información de sus actividades, no nos informa sobre sus antecedentes profesionales o de estudios; tampoco lo hace la página de Congreso Transparente, o la página de Congreso Visible. Por lo mismo es difícil juzgar si tiene las calificaciones para el puesto. Lo más que podemos señalar es que su labor durante su primer año como Diputada fue en temas que no tienen relación con comercio internacional, servicios o industria, como género, seguridad y justicia.
Cabe señalar que la página Web de ambos diputados al Congreso de la República no funcionó cuando intenté accederlas.
Nada me encantaría más que, en un año, reconocer que me equivoqué escribiendo esta columna. Ojalá ambos diputados me demuestren que caí en un grave error de apreciación, pues lograron desarrollar un trabajo excepcional durante el año 2013. Ellos son los que tienen el peso de la prueba. Y si la presentan, sabré reconocer mi error.









