Patricia Cortez Bendfeldt

¿En serio quiere “desmonopolizar al IGSS”?

El IGSS no es un monopolio. Monopolio significa: «Derecho legal concedido por el Estado a un individuo, grupo o empresa para explotar con carácter exclusivo alguna industria o comercio». Pero, como usted mismo se habrá dado cuenta, los seguros privados han proliferado en los últimos años.

¿No me cree? Revise en su familia cuántas personas pagan IGSS. Seguramente, si alguno tiene la suerte de gozar de un empleo en planilla, pagará IGSS. De cualquier otra manera no creo que lo paguen.

¿Es que no lo voy a usar? Bueno, yo pagué por 10 años un seguro privado y lo usé una única vez por una lesión de rodilla, en 10 años, cotizando a 500 mensuales. Creo que, de los 60 000 que pagué (¡uf!), unicamente le costé al seguro unos 5 000. No voy a atreverme a decir que fue un robo porque obviamente no me ofrecieron devolverme nada cuando lo cancelé. Porque uno no tiene esos derechos en un seguro privado (pero cree que los tiene cuando paga IGSS).

Dirán que el IGSS es obligatorio y que contratar un seguro privado es voluntario. A mí, en cambio, me obligó a pagar un seguro particular quien me contrató.

¡Ah! Y en el monto, ¿cuánto paga de IGSS? Si es tan afortunado de tener un sueldo elevado, pues pagará una prima elevada. En los seguros privados usted paga con relación a lo que pretende obtener, al grado de riesgo que tiene y a su edad. O sea, si usted es gorda, de más de 40 y mujer, pagará más o menos unos 600 mensuales (aunque su salario mensual sea de 2 500). En el IGSS pagaría unicamente 250 (o menos) sin tener en cuenta si está gorda o en edad reproductiva.

¿Aún cree que son mejores los seguros privados?

Bueno, digamos que usted no se ha dado cuenta de que el seguro que usted paga en el IGSS contiene más de uno. Uno: un seguro de gastos médicos. Dos: un seguro de maternidad (si no es mujer, para su cónyuge). Tres: un seguro de paro laboral por accidentes o enfermedad (si está suspendido, quien le paga parcialmente es el IGSS, no su patrono, así que lo beneficia a él también). Cuatro: un seguro por incapacidad (le dan una pequeña pensión por incapacidad, aunque su empleador debería asegurarlo también o pensionarlo). Cinco: un seguro de vejez (no dejan de atenderlo ni le suben la prima ni le cobran mensualidad cuando ya está jubilado). Seis: un seguro de vida (una pequeña suma por muerte).

Siempre le sugiero cotizar dentro de los seguros que existen. ¿Cuánto le costaría tener todos estos seguros? Que no son todos y que, aunque me diga que «es casi nada», es mucho lo que le devuelven de lo que cotizaron.

Volviendo a mis 60 000, no los veré más. No los pude usar para construir nada ni son acumulativos. Se fueron. Simplemente no puedo reclamar que me los devuelvan ni decirles a los dueños del banco que «ese era mi dinero» (pero en el IGSS siento que puedo pedirlo de vuelta).

Y ahí es donde está el meollo del asunto.

Igual que con los seguros privados, hay gente que salió perdiendo, como yo, y hay gente que seguro logró sacarle plata. Así, en el IGSS hay gente (especialmente de bajos ingresos) que jamás habría podido pagar un tratamiento médico si no se lo hubiera dado el seguro público.

¡Ah! ¿Eso es lo que le molesta? ¿Que su dinero sea usado para tratar a personas que no pagaron ni la mitad de lo que pagó usted?

Entonces no diga que quiere «desmonopolizar el IGSS». Diga la verdad: usted es una persona que no siente empatía por el más necesitado.

Un egoísta, pues.


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