María Isabel Carrascosa Coll

De identidades y recreaciones

Hace poco, alguien me contó que cuando era pequeño, de unos diez años no más, su papá lo llevó a conocer la Isla, Cuba.

La razón del viaje era que el niño conociera un poco más las raíces y la historia latinoamericana, cuestión que muchos padres olvidan en la educación de los hijos.  El papá lo llevó a conocer a la Virgen del Cobre y, para sorpresa del papá, el niño le dijo que a esa virgen ya la conocía. La había visto en Miami.  

La visita del Papa Benedicto a Cuba  para la celebración de los 400 años de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre trae a colación la discusión respecto de la identidad y de los símbolos que nos ayudan a construirla. El Papa en su discurso se refirió a este tema diciendo: “La devoción a ‘la Virgen Mambisa’ ha sostenido la fe y ha alentado la defensa y promoción de cuanto dignifica la condición humana y sus derechos fundamentales; y continúa haciéndolo aún hoy con más fuerza, dando así testimonio visible de la fecundidad de la predicación del Evangelio en estas tierras, y de las profundas raíces cristianas que conforman la identidad más honda del alma cubana”.

Este es otro ejemplo de cómo resurge el tema de la identidad.  En los últimos años se ha registrado una explosión discursiva en cuanto al concepto identidad (razón por la cual no me extraña que el Papa lo haya mencionado en su discurso). La identidad  puede ser vista desde una perspectiva existencialista o también desde un escenario de identidad cultural como ese Yo Colectivo que supuestamente garantiza unicidad o pertenencia cultural sin cambios.  Esta última es quizás la forma más común de entender la identidad.

Luego, la identidad se puede analizar de una forma totalmente distinta. Y es que en la actualidad la globalización ha perturbado de cierta manera el carácter relativamente estable del concepto identidad. 

Los procesos de migración forzada y libre y la forma en que las personas reaccionan ante estos cambios nos hacen pensar que en realidad, las identidades tienen que ver con recursos como la historia, la lengua y la cultura en un proceso de devenir y no de ser. La pregunta de quiénes somos y de dónde venimos pasa a convertirse en qué podríamos convertirnos. La identidad la creamos dentro del discurso, no fuera de él.

 Es por eso que los cubanos en Cuba y fuera de ella veneran a la Virgen del Cobre pero de una forma muy distinta. Por eso mismo, a esta virgen la veneran católicos y no católicos. Esa virgen no es lo mismo ahora que hace 20 años y no será lo mismo en 10. Esa virgen al igual que los otros símbolos de identidad se recrean constantemente.

Esto mismo creo que lo podemos aplicar también a nuestra realidad, en lugar de buscar qué somos, podríamos empezar a preguntarnos en qué nos podríamos convertir. 


Recomendados