Indudablemente, disfruto de esta banda de California que demuestra su calidad con Had Ten Dollaz, Told You I’d Be with the Guys y, sobre todo, la trastornada Nurse Ratched (Apocalipstick, 2017), que mereció un sanguinario y bien logrado video sobre un tema recurrente: un asesinato en la carretera (Jim Morrison escribió hace ya mucho tiempo aquello de: «If you give this man a ride, / sweet family will die. / Killer on the road», pero el tema no se agota y vive en el morbo).
Este ritmo a medio camino entre el punk y el grunge se diluye cuando tropiezo con la noticia de que la mujer que inspiró a Bob Dylan para escribir Girl from the North Country murió la semana pasada: la interpretación de unos muy jóvenes Dylan y Johnny Cash me traen el recuerdo de un viejo vinilo que me enseñó a apreciar la obra del que luego se convertiría en el premio nobel de literatura.
Rolling Stone considera Girl from the North Country una de las canciones más influyentes de Dylan, quien en esta canción escribió sobre uno de sus primeros amores: Echo Helstrom Casey, alguien que influyó en él lo suficiente como para aparecer en su autobiografía, Crónicas, Volumen 1 (publicada en español en 2005), y ser una de las piezas centrales de Positively Main Street: Bob Dylan’s Minnesota (1968), la obra de Toby Thompson que explora las raíces de Dylan en un viaje a su pueblo natal.
Este es el Dylan anterior a Like a Rolling Stone: el individuo llamado a ser el mayor exponente del folk, el hombre con la armónica y la guitarra acústica en canciones como To Ramona y Boots of Spanish Leather.
Debo confesar que nunca fui un entusiasta de I’m Not There, la película de 2007 sobre Dylan o los muchos Dylan en Bob Dylan. Pero creo que me gustaría verla otra vez con un ojo puesto en las memorias de un hombre que describe a Echo Helstrom Casey como Tom Sawyer a Becky Thatcher.
Sí, nada más viejo y trillado que cantar al amor. Pero, si alguien va a hacerlo con Girl from the North Country, denle paso a Eddie Vedder cuando canta: «Remember me to one who lives there. / Oh, she once was a true love of mine».









