Guatemala no es un país que presente condiciones óptimas para las mujeres. Solo en 2021 el Observatorio de las Mujeres del Ministerio Público (MP), registró 228 denuncias diarias por delitos en contra de la niñez y las mujeres. Las cifras de la violencia son altas. Este ambiente hostil provoca una situación de vulnerabilidad y a la vez, deben lidiar con prácticas conservadoras que limitan el ejercicio pleno de sus derechos.
25N: las cifras de la violencia
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), alertaba ya que la pandemia por COVID19 aumentaría la tasa de pobreza en las mujeres, que en general incrementó al 47 % en 2020 según el Banco Mundial. La falta de educación repercute más en ellas, que sufren mayor grado de exclusión según reporte del Colectivo de Educación para todas y todos, donde también se indica que el analfabetismo es más alto en este sector y el promedio de escolarización, menor.
El regreso a la escuela de Ingrid Victoria
Ante esta realidad hay niñas que alzan la voz y exigen sus derechos, mujeres que se nombran abiertamente feministas y buscan crear pensamiento crítico, mujeres que insisten desde su trabajo diario promoviendo la equidad y los derechos humanos o bien educando y propiciando espacios seguros para las identidades diversas.
Niñas, adolescentes, jóvenes, adultas, lmujeres indígenas, lesbianas, bisexuales, mujeres trans, mujeres diversas: cada una tiene una historia particular en su comunidad. Estas son algunas de ellas:
















