Niños que trabajan de lustrar zapatos en Nebaj, El Quiché, toman un descanso luego de una jornada más. En ese municipio y en algunas aldeas, pequeños y adultos degustan de la dulzura de las cañas.


Niños que trabajan de lustrar zapatos en Nebaj, El Quiché, toman un descanso luego de una jornada más. En ese municipio y en algunas aldeas, pequeños y adultos degustan de la dulzura de las cañas.