Trece años de orgullo y trece marchas en Guatemala para conmemorar la diversidad sexual. Hadas, mariposas, reinas, novias, ángeles y demonios se pintaron los colores del arcoíris. Eran miles quienes marchaban, y miles los que observaban. Un mensaje volaba en papel, y decía:
Cuestionemos la heterosexualidad.
Cuestionemos la bisexualidad.
Cuestionemos la homosexualidad.
Cuestionemos la transexualidad.
Cuestionemos la sexualidad humana.
Cuestionar, sin tratar diferente a quien es diferente.











