Este dato se confirma por la tendencia a la baja de las necropsias asociadas a hechos criminales reportadas por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif). Se redujeron en 259, un 6.7% menos que en el 2015.
El cálculo mencionado por el presidente es erróneo porque indicó que las 258 muertes menos equivalían a un descenso del 5% en la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes. En cifras absolutas, el descenso en el número de homicidios es del 5.4%, pero esto no es una tasa.












