Las democracias enfrentan tiempos de múltiples desafíos que exigen instituciones sólidas a nivel nacional e internacional, mayor transparencia, respeto a la legalidad y, sobre todo, un compromiso constante con la dignidad humana. La presencia de la Corte Interamericana en Guatemala obedece a una política de sesionar, fuera de su sede en San José, en los estados de la región, como un ejercicio de acercamiento y fortalecimiento del diálogo directo con los actores nacionales. En estos días escucharemos a las presuntas víctimas, a los representantes de los Estados en tres casos en estudio de varios países de la región, e interactuaremos con autoridades políticas, académicas y organizaciones de la sociedad civil, con el firme compromiso de hacer de la justicia una experiencia concreta, cercana y transformadora.
Extendemos una atenta invitación a la ciudadanía a sumarse al seminario académico y a las audiencias públicas en Ciudad de Guatemala, donde podrán experimentar de primera mano el valor esencial de la justicia interamericana.
Es una oportunidad para reflexionar sobre el rol que tienen los derechos humanos en el desarrollo económico y democrático, uno que no se mide solo en cifras económicas, sino en la posibilidad real de que todas las personas vivan con libertad, igualdad y sin miedo. No hay democracia posible sin derechos humanos, porque son estos los que garantizan que el poder se ejerza con límites, que las voces disidentes sean respetadas y que el pluralismo y el diálogo sean la base de la convivencia social.
Por ello, cada oportunidad de acercar la Corte Interamericana a los países de la región es también una valiosa ocasión para fortalecer una cultura democrática compartida, donde la dignidad humana trasciende fronteras y los derechos humanos se erigen como el lenguaje universal que une a Estados y ciudadanos en la búsqueda de justicia.
Extendemos una atenta invitación a la ciudadanía a sumarse al seminario académico y a las audiencias públicas en Ciudad de Guatemala, donde podrán experimentar de primera mano el valor esencial de la justicia interamericana. Su participación es fundamental para respaldar nuestra labor guardiana, independiente y profundamente comprometida con la dignidad de todos los habitantes de este continente. Gracias Guatemala por ser nuestros anfitriones.









