Enrique Maldonado

Apostamos por la ignorancia porque la educación es muy costosa

Este es el significado de las palabras del actual presidente del Cacif cuando hace un par de semanas manifestó estar en contra de dedicar mayores recursos públicos a la Universidad de San Carlos.

¿Sorpresas? Ninguna. Es de esperar, ya que el modelo extractivo que promueve la patronal ha sido estudiado por Daron Acemoglu en su afamado libro Por qué fracasan las naciones. En este se enfatiza que, en Guatemala, la misma élite mantiene el poder económico y político desde la época de la Colonia (página 345), que esto ha ocasionado la persistencia del subdesarrollo y que, a su vez, ese modelo ha enriquecido a esa élite con base en la dominación de la gran mayoría (página 365).

En efecto, una forma de dominación es mantener en la ignorancia al pueblo, lo cual justifica oponerse a incrementar los recursos para la educación pública superior. Desde luego, la Universidad de San Carlos debe mejorar muchísimo en su eficiencia, efectividad y rendición de cuentas a la ciudadanía. Obviamente, nadie se opone a la mejora del desempeño institucional de cualquier entidad. Pero de mejorar a oponerse a entregar más recursos hay una gran diferencia, pues deben ser medidas paralelas.

También es cierto que el Icefi indicó que cumplir con la sentencia de la Corte de Constitucionalidad 5510-2018, que obliga al Ministerio de Finanzas a otorgar los aportes constitucionales con base en los ingresos tributarios, y no en los ingresos ordinarios, es un gran desafío, lo cual implicaría un incremento en dichos aportes de 7,277.7 millones de quetzales para 2020.

Con esa perorata que tienen los cacifes es fácil identificar cuál es el sector que ha mantenido en el subdesarrollo al país.

También es cierto que, de mantenerse en firme la sentencia de la corte, ello implicaría identificar fuentes de financiamiento que probablemente en 2020 no se podrían tener de manera inmediata, pero sí en los subsiguientes años. Por ejemplo, mientras usted y yo pagamos el IVA en cada compra que hacemos, resulta que solo en impuesto sobre la renta se evade un total de 24,758.5 millones de quetzales. Eso es más que el presupuesto de los ministerios de Educación y de Salud juntos. Es decir, dinero para cumplir con lo estipulado por la corte hay. El punto es que la administración tributaria se debe poner a trabajar.

Una de las razones que da el presidente del Cacif para no darle el aumento a la Universidad de San Carlos es que el país se iría a la quiebra. Como si no supiéramos que el país está en quiebra por esa millonada de impuestos que evaden los empresarios o que los eluden, como la famosa ruta Madrid-Curazao que utiliza la Corporación Multi Inversiones.

Con esa perorata que tienen los cacifes es fácil identificar cuál es el sector que ha mantenido en el subdesarrollo al país.


Recomendados