El día sábado se realizó una protesta que por muchas razones positivas nos hace pensar que el ciudadano urbano está levantándose, que ya perdimos el miedo y estamos dispuestos a indignarnos y a expresarlo.
Muchos querían saber quién era la madre o el padre de #RenuncienYa. Pero la verdad es que no importa quién fue porque esta protesta no necesita protagonismos. Es una propuesta ciudadana orgánica, armada desde la sociedad para la sociedad.
Este es un caso ejemplar para relacionar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la internet con la política. Estas son solo un medio. Pero un medio muy efectivo porque el mensaje, que es el fin, puede propagarse muy rápido y a grandes escalas.
La Primavera Árabe en Oriente Medio no se dio debido a las TIC. Ningún movimiento social surge debido a eso, pero sí se arma a través de estas usándolas como plataformas de convocatoria y comunicación. Como medio para organizarse y comunicarse, representan la posibilidad de aglutinar a muchas personas. Y es por eso que la internet y las TIC tienen que mantenerse fuera del alcance del Estado.
Uno de los debates más controversiales en Estados Unidos de América se refiere al derecho de portación de armas. Los argumentos a favor de este derecho se basan, principalmente, en el hecho de que al estar armados podemos rebelarnos contra el Estado y de que eso es una garantía del poder ciudadano. Ya está probado que armar a los ciudadanos no es la mejor estrategia, pero creo que lo que podemos rescatar de ese argumento del siglo XIX es que tenemos que tener herramientas para pedir el poder de vuelta cuando los funcionarios han abusado de este.
Creo que la internet y la privacidad son esas garantías del poder ciudadano pacífico del siglo XXI. Pero muchos no nos hemos percatado de ello. La experiencia del sábado respecto al tema de la garantía de no vigilancia del Estado es cada vez más clara para los ciudadanos. El sábado, durante la manifestación, el Estado utilizó cámaras de videovigilancia durante las protestas.
Para muchos, esto es irrelevante. Los funcionarios hasta el miedo nos han robado. Qué más da que nos graben. Para otros es válido, pues en este tipo de manifestación se puede dar cualquier incidente y nos están protegiendo. Hay quienes aseguran que esto es resultado de la falta de confianza que les tenemos a los funcionarios.
Pero no es así. #RenuncienYa debe ser un llamado a los guatemaltecos dormidos a empoderarnos y a comprender que ningún gobierno tiene derecho de callarnos, vigilarnos o espiarnos. Ni en época de guerra ni en época de paz. La privacidad es un derecho esencial para el desarrollo individual y la organización social. La seguridad no es justificación.









