Lo de Ruta Nacional resulta pretencioso para lo que es en realidad la 18 en sus primeros 40 kilómetros: un camino de terracería que serpentea entre las montañas de los departamentos de Guatemala y Jalapa, entre San José Pinula y Mataquescuintla. Pedaleamos por tramos umbrios, entre bosques de pinos reforestados y lecherías. Puro paisaje alpino, tal y como puede encontrarse en algunas aldeas de Nebaj, en el norte de Quiché. Pero aquí abundan de verdad las vacas. El único tráfico que encontramos fueron camiones cargados de troncos recién talados. Descendimos varios kilómetros hasta encontrarnos, en medio de una tormenta, con Mataquescuintla, un pueblo aislado, cercado por unos bosques exuberantes que, bajo la lluvia, más parecían de Alta Verapaz. Resulta evidente que basta alejarse de las carreteras principales para encontrar la verdadera belleza de este país.










