Karen Vides

Avances para la paz

SAN SALVADOR -El 20 de marzo se cumplirán 20 años de la aprobación de la Ley de Amnistía, recurso que utilizaron grandes poderosos, participantes en violación a los Derechos Humanos, para liberarse descaradamente de cárcel segura.

Al ex presidente Cristiani y su partido Arena, no les parece acertada la idea y tildan de reabrir viejas heridas que ya están cicatrizando, ignorando que éstas no fueron tratadas adecuadamente y nunca se han curado.

Mientras no sucede así para los D´Aubuisson, que no quieren ni los familiares partidarios ni consanguíneos que se profundice y resuelva el caso del cruel homicidio de su hermano.

Sin embargo cientos de familias civiles, seguras del actuar de sus familiares, aunque tuvieran inclinación diferente, fueron sometidas a la desaparición forzada, tortura y muerte. El proceso tan necesario del duelo, les brindaría tranquilidad conocer que los autores intelectuales y/o materiales de miles de asesinados, con la justicia; por una vez de su lado,  éstos vayan a cumplir lo que dicta la ley, juicio y prisión.

Al derogar La Ley de Aministía, se estaría avanzando hacia la paz, sin duda alguna las pérdidas irreparables que ha tenido el país empezando por 1975 cuando se perdió a Roque Dalton, 1980 a Monseñor Oscar Romero, 1981 las casi mil personas en el Mozote, en 1989 los sacerdotes Jesuitas y sus dos colaboradoras.

Los escuadrones de la muerte tienen nombres y apellidos, tenían mandos altos a los que se debía acatar, los casos mencionados, han tenido que realizarse con perspicacia y logística militar, sin olvidar los cometidos y/u ordenados por comandantes.

Estos son algunos episodios por los que se debe poner en el lugar que corresponde a los culpables, que han gozado en libertad sin ningún remordimiento por más de 20 años. Comprensible hasta cierto punto, pensar que los gobiernos que propusieron la ley la mantendrían, pero el gobierno actual, que no acate la sentencia pronunciada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, parece no tener mucho sentido.

Pese a que los delitos, fueron cometidos por ambas partes, el FMLN registra menos violaciones a los Derechos Humanos; pero existen, por tanto debe escribirse en la historia, que a los culpables, la justicia salvadoreña condenó la atrocidad cometida, del tiempo que disfrutó libre pero, con un final digno para las víctimas, toda persona que cometió atroces crímenes, terminó sus días purgando condena.

* Publicado en Contrapunto, 7 de marzo.


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