La acusación es seria, pues se refiere a las “más altas esferas del poder público”. Asumo que la mayoría de lectores, pensaría especialmente en la Presidencia de la República. Pero va más allá. Señalan a las instituciones estatales de justicia, las que consideran afectadas por los tentáculos del control y la cooptación. Me imagino que al referirse a dichas instituciones, se alude directa y principalmente al Ministerio Público y al Organismo Judicial.
Según el partido de Manuel Baldizón, se ha iniciado una campaña para buscar por todos los “caminos falsamente jurídicos” el obstáculo y hasta la eliminación de la oposición política, aclarando además que montar una patraña de este tipo, es bastante fácil, dada la debilidad de nuestro sistema jurídico y de sus instituciones. Y al final, después de dar la idea de una asociación ilícita entre los Organismos Ejecutivo y Judicial y el capital oligárquico del país, termina puntualmente con esto: “¡No a las reformas constitucionales”!
Esta denuncia pública debería generar un torbellino, pues su contenido se refiere a algo que sería realmente escandaloso en cualquier país civilizado y con mínima credibilidad institucional. Sin embargo, por dos razones principales, me atrevo a pensar que no pasará nada. La primera tiene que ver con la “credibilidad” de la institución que realiza este campo pagado. Y no me refiero a los métodos, casi infantiles, con los que intentan incidir en el debate parlamentario. Los puñetazos ocasionales, el uso de megáfonos, los insultos constantes, y la tergiversación de la interpelación ministerial con fines de bloqueo de agenda legislativa no son, en mi opinión, las principales causas para cuestionar la legitimidad de esta denuncia.
El “Lider” es otro más de todos los seudo partidos políticos de Guatemala. Tiene un dueño. No es un movimiento político horizontal y tiene una agenda única, que es electorera y presidencialista. Pero más puntualmente, no respeta las normas del juego democrático, ese mismo juego que reclama mancillado y afectado por prácticas oscurantistas del pasado relacionado con la represión política. ¿Respetó “Lider” las reglas sobre financiamiento de partidos políticos, divulgando sin arruga alguna sus fuentes de obtención de millonarios recursos? ¿Está dispuesta realmente a hacerlo? ¿Vulnera prohibiciones electorales sobre campaña anticipada? Su cumplimento de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ¿es incuestionable e intachable?
La segunda razón para pensar que no tendrá ninguna incidencia este campo pagado es por la poca “seriedad” de la misma. Y no me refiero a expresiones casi absurdas, como la de “caminos falsamente jurídicos” que utilizan en el pasquín. Un verdadero “Doctor en Derecho” sabe que lo jurídico no puede ser verdadero o falso. Precisamente, lo contrario a lo jurídico, por falso, es lo anti-jurídico. Más que a expresiones puntuales, me refiero a no tener los arrestos de ir ante el Ministerio Público y presentar denuncias concretas indicando a las personas que cometen los supuestos delitos. Realmente, el día en que, independientemente de su caudillo, el partido Libertad Democrática Renovada, presente acciones concretas, debidamente fundamentadas y claramente razonadas, denunciado hechos reales, ese día yo empezaré no solamente a ponerles más atención sino a tenerles más respeto. No digo, ni por un instante, que el Presidente de la República, su equipo de trabajo, algunos jueces, y el sector privado organizado del país, sean unas mansas palomas. Pero algo tan serio como lo que supuestamente está pasando, debe ser denunciado con fuerza y como corresponde. No con campos pagados. Eso, como decía antes, suena más a pasquines de campaña anticipada.









