María Isabel Carrascosa Coll

Al Parmesano

Recuerdo que hace unos años en clase de Propiedad Intelectual, o PI como la llamábamos, nuestra catedrática nos comentaba el tema de las denominaciones de origen.

Las denominaciones de origen son signos distintivos que permiten asociar un producto con una región,  los ejemplos que vienen siempre a mi mente son los quesos como parmesano o roquefort.  Precisamente, en clase comentábamos que en caso nosotros reconociéramos las denominaciones de origen europeas en lácteos no habría tal cosa como un queso parmesano marca Parma (guatemalteca). Ya que esto estaría violentando la denominación que establece que para que sea llamado parmesano debe de provenir de la región Parma en Italia.

Pero no solo esas son denominaciones de origen, en Europa abundan por eso es que ahí no a cualquier cosa se le puede llamar champán, debe de ser un vino proveniente de la región de Champagne en Francia, cualquier otro vino espumoso aunque sea muy parecido o quizás mejor que el de la región no puede llamarse así. Ejemplos más cercanos de denominaciones de origen son el Tequila de México y el caso del Pisco en Perú.

Nuestra ley las define como: Todo nombre geográfico, expresión, imagen o signo que designa o evoca una región, una localidad o un lugar determinado, que identifica un producto como originario de esa región, localidad o lugar determinado, cuando las cualidades o características del producto se deban fundamentalmente al medio en donde se produce, incluyendo elementos naturales, humanos o culturales.

Hablando de nuestra ley, este último concepto es reformado como parte de las reformas a la ley de propiedad industrial que se adoptan con la firma del DR-CAFTA.  Estos acuerdos comerciales contienen compromisos, que no se quedan en papel sino que se transforman en sanciones cuando no los cumplimos.  Recientemente, la sentencia que condena a Guatemala por el caso de Ferrovías ejemplifica que, contrario a lo que pasa con nuestras leyes ordinarias, estos convenios sí tienen consecuencias.  Consecuencias que pagamos los contribuyentes y que al final son recursos que no son invertidos en quienes más los necesitan.

Con la firma de un Acuerdo de Asociación  entre Centroamérica y la Unión Europea  hay muchas cuestiones en distintos sectores que todos deberíamos conocer. Sin embargo, contrario a Costa Rica en donde el Estado tiene un portal en el que se socializa el tema aquí es imposible encontrar la información.

Yo quisiera saber qué se discutió en cuanto denominaciones de origen, ya que en Europa como comentaba arriba hay muchas denominaciones de origen, y aquí hay muy pocas si no es que solamente el Café de Antigua, lo cual nos pone en evidente desventaja.

Socializar no quiere decir perder el control mucho menos si la socialización consiste en armar un portal en el que uno pueda encontrar fácilmente los documentos que sostienen una política de Estado. El uso de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información es esencial en el siglo XXI y debería ser algo que nosotros los ciudadanos exijamos al gobierno.


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