Ahora tengo el privilegio de aprender con un grupo de jóvenes universitarios algo no muy común en las facultades de Derecho en el país, Derecho Parlamentario.
Nuestros temas de discusión en las últimas clases han sido los principios de representatividad y deliberación. Hemos establecido que el origen de los congresos/parlamentos se fundamenta en este principio, el cual permite que se realice la actividad nuclear de estos espacios que es la deliberación de las ideas con el fin de que los ciudadanos mediante un diputado sean parte de las decisiones de gobierno, que en otras palabras es democracia.
En el sentido abstracto, todos comprehenden perfectamente y por algunos momentos veo una luz de ilusión en sus ojos. De hecho nunca pensé que tantas personas se fueran a asignar a este curso que es electivo y que en una universidad enfocada en el derecho de empresas como es la Marroquín no es el preferido, sí lo fue. Las razones pueden ser varias pero yo creo que algo está cambiando.
Sin embargo, pasan menos de cinco minutos explicando la teoría y de pronto veo a muchos fruncir el ceño, otros murmurar y no faltan los desordenados que empiezan a pegar de gritos a media clase. Los gritos van algo así: ¡Pero en Guate no es así, miren a todos los tránsfugas! ¡Aquí se representa solo los intereses de los grupos de poder! ¡No deberían de existir partidos políticos porque igual siempre se deshacen! ¡Lo que pasa es que los partidos políticos no tienen ideología! Entonces, alguien hace la reflexión que un partido sin ideología no es un partido político.
Y así es, en Guatemala no se puede decir que existan partidos políticos porque los programas que estos ofrecen y sus idearios no responden a valores claros y distinguibles de los demás. Sin embargo, los partidos los forman personas, ciudadanos para ser más exacto. Pareciera entonces, siguiendo la lógica, que los ciudadanos no tenemos una ideología clara y que es por eso que no hay partidos políticos.
Yo creo que eso está cambiando y un ejemplo claro de esto es que ahora más que hace unos años los jóvenes discuten leyes nacionales y extranjeras (Ley de Registros Móviles o la Sopa tan popular en las redes sociales). Ahora la gente protesta por lo que sus supuestos representantes están haciendo con el poder que los ciudadanos les dimos. Protestar mediante videos como los de Anonymous o con sátiras nos demuestra que hay más conciencia y que los jóvenes mediante las herramientas tecnológicas están ejerciendo su ciudadanía.
Este año, los guatemaltecos vamos a estrenar un espacio virtual en el cual vamos a poder ejercer nuestra ciudadanía. Gracias a un grupo de estudiantes de Derecho tenemos el sitio Congreso Transparente, este es un espacio abierto para discutir y analizar las iniciativas que están en el Congreso. El principio de representatividad en la actualidad debe de ser enfocado en el control que los ciudadanos tengan de sus representantes, estos deben de responder a valores, a los valores por los cuales sus votantes los eligieron. Y esto solo se logra mediante la llamada auditoría social, que se traduce en participación y debate.









