Tanto el Santuario de Guadalupe en el centro, como la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en la zona 10 estuvieron atiborradas de niños y adultos compartiendo tradiciones.
Recuerdo cuando hace unos años mi mamá nos llevaba a ver a la Virgen de Guadalupe. No hay en mi memoria un 12 de diciembre en el que no haya ido a visitar a la Virgen. Mi hermana y yo nos poníamos nuestros güipiles y muy contentas íbamos. Por supuesto, nunca faltaba tomarse la foto (creo que podríamos tener un álbum sólo con fotos del 12 de diciembre).
En una de esas visitas, mi hermana y yo llevamos unos muñecos que eran del tamaño real de un bebé. Estos muñecos eran blancos, de ojos claros y pelo rubio –como eran todas las Barbies y muñecas en esa época– bastante alejados de cómo nos vemos los guatemaltecos.
Hace algunos días vi un programa que me pareció muy interesante, en donde se hablaba del impacto que tienen en los niños los juguetes que estos utilizan en su infancia. Los juguetes son parte de los elementos que construyen identidad. Es por eso que ahora se intenta cada vez más que los juguetes sean referentes de la cultura a la cual pertenecen los niños. Sin embargo, esto todavía no es una realidad.
No es una realidad porque los padres no hacen el esfuerzo de que lo sea. Considero que los padres tienen la obligación de brindarles a sus hijos referentes culturales que hagan que estos tengan identidad. Este entrar en consciencia de quiénes somos y aceptarnos tal y como somos nos permite estar seguros de nuestro origen. Considero que las tradiciones decembrinas, aunque algunas puramente católicas, como es el caso de la celebración de la Virgen de Guadalupe, permiten que los niños tengan elementos que ayudan a forjar su identidad como guatemaltecos, latinoamericanos e iberoamericanos.
La celebración a la Virgen de Guadalupe no es propia únicamente de los mexicanos, esta ha sido adoptada por otros países, así como el nuestro. La Virgen es un símbolo tan importante en nuestra cultura que incluso es utilizada como un símbolo de las maras en Centroamérica.
En estas épocas qué mejor que valorar y compartir las tradiciones guatemaltecas con los menores, hacer consciencia en ellos de su origen y de lo bello de este país. Por lo que si les quiere regalar a sus hijos un mejor país, ayúdeles a crear identidad. Ya sea llevándoles a ver a la Virgen en un espacio público como son las iglesias, compartiendo una posada con los otros niños de su cuadra o bien enseñándoles la diversidad y realidad de su país de la forma en que usted considere.









