Renzo Rosal

Cuando los gremios cierras filas

¿Cuál es el significado de fondo de la Asociación de Jueces y Magistrados con su postura en contra de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), quienes cuestionan la carencia de independencia judicial?

A primera vista, parece un reclamo de un gremio que cierra filas ante la impotencia de demostrar lo contrario a los señalamientos que no solo están en la boca de la Comisión Internacional, sino de un sinfín de sectores nacionales; todos interesados en sumar fuerzas para enderezar las instituciones cargadas de impunidad. ¿Dónde quedan los operadores que están haciendo bien las cosas? Seguramente, se ha privilegiado el espíritu de cuerpo.

El asunto no queda allí. Abrir un nuevo frente contra la Cicig tiene un doble mensaje. Se cuestiona al más alto nivel de las Naciones Unidas, misma instancia que a través de varios relatores especiales ha cuestionado precisamente la falta de independencia judicial, la inercia del sistema y la falta de acciones contundentes al respecto. Además, ese mensaje queda muy mal en el mismo año donde tres casos claves han demostrado precisamente que no se puede defender lo indefendible. Las resoluciones a favor de la libertad de Portillo, Carlos Vielmann y Alejandro Giammattei apuntan a que los encargados de administrar justicia tienen los dados cargados. Sus resoluciones nefastas marcan un rasgo negativo que requeriría que precisamente la asociación que los agrupa sea la primera preocupada y la llamada a generar un amplio proceso de reforma profunda, que parta desde las instituciones responsables de la formación de los abogados, hasta quienes los escogen para que formen parte de las instancias jurisdiccionales.

No se trata de salir a la defensa de la Comisión Internacional, a cuyas actuaciones en la última etapa les ha faltado mayor consistencia y contundencia. Sin embargo, su acompañamiento y asesoría para hacer posible la captura y resolución de casos que no creíamos que fueran ni siquiera abordados, son la prueba contundente que su presencia en el país es significativa en la medida que contribuyen a fortalecer las capacidades de las instancias nacionales.

Es una mala señal para el país y para quienes desde fuera acompañan los esfuerzos a favor de justica, que el ente que representa a los operadores de justicia salga en estos momentos anunciando acciones que solo alientan a pensar en los intereses de fondo que han condicionado semejante acción.

[email protected]


Recomendados