En la misma, los funcionarios de distintas instituciones que conforman el sector seguridad y justicia nos presentaban sus necesidades presupuestarias. A todos siempre les hace falta dinero; sin embargo, cuando se les cuestiona sobre cómo gastan los fondos de los demás (es decir los impuestos), entonces bajan el canasto y ya no les gusta la cosa.
Imagínese usted, al terminar el viceministro de Gobernación su presentación llega uno de sus prepotentes asistentes y me arranca la memoria USB en la cual guardaba los datos que recién habían expuesto. Ante este escándalo, el viceministro” para excusarse de la conducta fuera de lugar de su asistente dijo: “¿Quién es ella para tener esa información?”.
El derecho al acceso a la información se estudia como un derecho humano; yo prefiero entenderlo como parte de ser ciudadano. Tener acceso a la información del Estado nos permite fiscalizar a los gobernantes y eso disminuye la corrupción, obliga a los gobernantes a responder por sus decisiones. En un Estado de derecho el acceso a la información debería de ser incuestionable. Además, tal y como lo expuse en ¿Ilustración o Elitestración?, esta información no debe estar únicamente al alcance de los elegidos como representantes de la sociedad civil, que son unos cuantos, sino de toda la ciudadanía.
Las nuevas tecnologías son una herramienta para hacer del acceso a la información una herramienta para todos y no solo para algunos. Los funcionarios públicos tienen la obligación de hacer accesible la información que generan y que está en su posesión. Lamentablemente, la mayoría de funcionarios públicos poco conocen la Ley de Acceso a la Información Pública, caso ejemplar de esta semana: el director ejecutivo del Registro Nacional de las Personas (Renap) publica en un campo pagado que datos como el nombre y número de cédula de las personas son datos sensibles y que nos los quiere entregar por preocupación a que sean modificados. Este tipo de actitud frente a la transparencia es inaceptable.
Ante la necesidad de un cambio de actitud, tanto de los ciudadanos —quienes tenemos que exigir información y denunciar los actos de corrupción— y la de los funcionarios —que tienen que dar información y hacerla accesible—, Creative Commons Guatemala llevará a cabo este próximo sábado un “Hackathon de datos públicos”, en el marco del Librebus, que es un proyecto que busca la difusión de la cultura libre y promoción del acceso al conocimiento. El librebús, que logró reunir a personas de toda la región centroamericana para compartir y celebrar nuestra cultura, busca crear identidad a través de la interacción virtual y personal.









