Después de la represión nada volvió a ser igual, toda la vida de la universidad, desde la academia a la administración, los estudiantes y los sindicatos, todos fueron penetrados. Tuvieron el dinero y la ignorancia para comprar a medio mundo. Cuando había elecciones en la Usac de entonces, había mítines abreojos, pláticas importantes… ahora no, ahora es fiesta, alcohol.
Todos los familiares de víctimas quedamos con un perfil bajo, digamos. Yo estudiaba Derecho y estaba por cerrar. Pero a raíz del asesinato de mi hermano, dejé de interesarme por ser abogado, no quería estar en ese sistema corrupto. Creo que me voy a morir sin sentirme cómodo como persona en este país. Aquí el que no es sucio, no prospera.
Héctor Girón, hermano de Vitalino Girón.











