Cerrar

x
Menú
Facebook Facebook
Buscar
Ayuda
Entretenimiento mundial
Ir

Entretenimiento mundial

Recibe nuestro resumen semanal en tu correo
redes sidebar
Tipo de Nota: 
Opinión
5 07 18

Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

La ocupación casi total del espacio público con televisores histéricos, comensales y meseros con camisolas de colores y las miles de vallas que anuncian los mismos productos disfrazados de Mundial son muy difíciles de obviar. Un partido del Barça es fácil de sortear, pero de un mes de partidos es casi imposible escapar.

Pero el Mundial es un blanco facilón, tanto para caer de boca en su consumo festivo como para detractarlo con rabia de hermano separado. Para mí, el meollo está más allá del futbol. Está detrás, en la maquinaria mercantilista, que en este caso nos convence de identificarnos con los colores de otra nación, de gastar en una camisola ajena y de vestirla con orgullo mientras miramos el partido desde la cama, consumiendo productos de los patrocinadores oficiales.

En diferentes niveles, toda...

El ciclo trabajo-consumo nos entrampa en una clase social y al mismo tiempo nos convence de que somos alguien más según lo que consumimos.
Autor

NOTA:
Las opiniones expresadas en este artículo sonresponsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Autor
a
a