Cerrar

Ir

El oscuro generador de energía

Tipo de Nota: 
Información

El oscuro generador de energía

Read time: 5 mins
Sustituir centrales termoeléctricas por centrales a base de carbón mineral fue uno de los proyectos del proceso privatizador del sector eléctrico a partir de los años 90, pese a que se considera una de las formas más contaminantes para producir energía. A 2013, según datos oficiales, una quinta parte de la generación de la electricidad producida en el país provenía del carbón como materia prima. Aquí algunos datos sobre el carbón y la generación de energía.

Redes-lateral

A medida que los cogeneradores, como se les denomina a los ingenios azucareros que producen electricidad para el sistema de interconexión nacional, fueron incrementando su participación en el mercado eléctrico, también incrementaron sus inversiones en la construcción de plantas a base carbón e hidroeléctricas, ambas fuentes consideradas las de más bajo costo y que pueden reportar tasas de ganancias más altas y de retorno de capital más rápido. El consumo de carbón muestra una tendencia al alza a partir de la década de 2000, cuando los proyectos a base de carbón mineral comenzaron a proliferar.

En Guatemala operan dos de las doce transnacionales eléctricas que más emisiones de dióxido de carbono producen en el mundo a partir de la quema de carbón: Duke Energy, que controla las plantas carboneras Las Palmas I y II; y Sur Electrica Holding, Ltd., por medio de su subsidiaria Renewable Energy Investments Guatemala Ltd., que posee las plantas San José y Alborada, ambas ubicadas en el departamento de Escuintla. Sur Electrica Holding, Ltd. es una empresa que pertenece a la familia hondureña Kafie Larach-Kafie Atala, la mayor generadora de electricidad de ese país.

Estas plantas pertenecían a la estadounidense Teco Energy, pero en 2012 fueron vendidas a Renewable Energy Investments Guatemala Ltd, subsidiaria de Sur Electrica Holding Ltd (SEH), ambas inscritas en Bahamas. Luego de la compra, SEH opera en Guatemala con los nombres de TPS Operaciones de Guatemala Ltd. y Corporación Energías de Guatemala Ltd. Sur Electrica Holding, Ltd., tiene su sede en Tegucigalpa, Honduras. Las dos figuras más importantes de la familia Kafie Larach son Schucrie Kafie y Luis Kafie, Presidente y Vicepresidente, respectivamente, del grupo Luz y Fuerza de San Lorenzo, S.A. (LUFUSSA), propietaria de las plantas Pavana I, II y III que generan 390 MW a base de búnker. Los Kafie son dueños de los productos marca SULA. Otro grupo hondureño, TERRA, de la familia Facussé, posee la hidroeléctrica Xacbal, en el área ixil, Quiché, Guatemala.

Está, también en fase de pruebas el proyecto Jaguar Energy la empresa propietaria de la planta de generación eléctrica a base de carbón mineral, localizada en Tierra Colorada, Masagua, Escuintla, contigua a la comunidad de San Miguel Las Flores y a 25 kilómetros del Puerto de San José, registrada en Guatemala a principios de 2008. Es subsidiaria de la estadounidense Ashmore Energy International Ltd. (AEI). La planta, con un costo estimado de US$ 750 millones producirá 300 megavatios. Según lo planificado energía producida se venderá a Energuate, la distribuidora de electricidad más grande en Guatemala, subsidiaria del británico fondo de inversiones ACTIS. Energuate controla la distribución de energía eléctrica en 20 de los 22 departamentos del país, por medio de sus distribuidoras DEORSA y DEOCSA. El 9 de julio, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público, señalaron a Gustavo Martínez, exsecretario privado de la Presidencia, por su presunta implicación en un caso de tráfico de influencias para beneficiar a Jaguar Energy.

De acuerdo con el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de Jaguar Energy aprobado por el MARN, la planta de generación será un gran emisor de dióxido de carbono (CO2):

Fuente: Estudio de evaluación de impacto ambiental y social de la Planta de Generación Térmica Jaguar Energy, 300 MW, municipio de Masagua, departamento de Escuintla, Guatemala”, el 31 de julio de 2008.

Una conclusión del EIA, elaborado por Geoambiente, S.A. indica:

“Los modelos de aire realizados indican que las emisiones al aire (NOX, CO2, SO2) estarán dentro los límites establecidos por los lineamientos del IFC (IFC EHS, 2007), Banco Mundial (PPAH 1998) y la Organización Mundial de la Salud (WHO, 2005. Sin embargo, es importante considerar el nivel de sensibilidad a las emisiones por plantas térmicas en la población; por lo cual se considera que, aunque se espera que el proyecto cumpla con los lineamentos internacionales en cuanto a emisiones, la valorización de este impacto a nivel local es Menor pre mitigación y que permanece al mismo nivel post mitigación. Al nivel nacional/internacional (específicamente por CO2) se considera que la valorización del impacto es de Moderado a Mayor pre-mitigación y Menor a Moderado post mitigación. Todo dependerá del diseño final. Las medidas propuestas incluyen, monitoreo del aire para mantener operando la planta bajo los límites internacionales, concientización de la población sobre los resultados de los monitoreos de aire y participación de la misma en actividades de monitoreo.”

Por lo tanto, las importaciones de carbón mineral se incrementaron:

http://www.indexmundi.com/energy.aspx?country=gt&product=coal&graph=imports

La minería de carbón es uno de los sectores más cuestionados social y ambientalmente, debido a los problemas generados por su explotación, y su quema para la generación de electricidad. Tanto en Colombia como en Estados Unidos, las regiones mineras carboníferas se caracterizan por estar altamente contaminadas y marcadamente pobres. Generalmente, las condiciones laborales y de salud en ese sector son deplorables. Esta realidad incide sobremanera en el precio del carbón mineral, siendo un factor clave en su abaratamiento. Y este elemento no es tomado en cuenta en absoluto por las empresas mineras y los gobiernos como el de Guatemala, que promueven el carbón como fuente de generación de energía eléctrica.

Si hay una reducción en el precio del kilovatio por el uso de plantas carboneras, es en gran parte por la explotación, pobreza y contaminación que existe en esas minas. La quema del carbón como un combustible fósil, es una de las preocupaciones mayores de los ambientalistas debido a las altas emisiones de dióxido de carbono que produce. Este se diluye en la atmósfera produciendo dióxido de carbono atmosférico, el cual refuerza el llamado efecto invernadero y contribuye al calentamiento global. La quema de carbón también emite mercurio y arsénico, entre otros elementos pesados, liberándolos en el aire y la atmósfera.

En la gráfica siguiente puede observarse la tendencia en Guatemala en la contribución de emisiones de dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles. Esa tendencia coincide con la del consumo de carbón mineral a partir de la década de 1990.

Autor
Autor
a
a