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El Presidente de la República, Alejandro Giammattei, durante su discurso de presentación del Tercer Informe de Gobierno, en el patio del Palacio Nacional

Cinco puntos que Giammattei tergiversó en su tercer informe de gobierno

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Cinco puntos que Giammattei tergiversó en su tercer informe de gobierno

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En 55 minutos, el presidente Alejandro Giammattei intentó maquillar su cuestionada administración. La presentación del informe de tercer año de gobierno se difundió en televisión abierta y según el Ejecutivo, en 245 de los 340 municipios del país se colocaron pantallas gigantes para observar la transmisión; sin embargo, la actividad en el Palacio Nacional de la Cultura fue restringida y sin que Giammattei respondiera a cuestionamientos de la prensa.

Contrario a la imagen iracunda de hace tres años cuando asumió el cargo y ofreció acabar con la corrupción y la desnutrición infantil, ahora el tono del presidente Alejandro Giammattei fue menos airado y ambos temas casi los pasó por alto en el discurso que leyó ante las cámaras. Dividió su presentación en cinco capítulos, entre los cuales hubo cinco temas que mostró como «logros», pero que al contextualizarlos quedan al descubierto las interpretaciones forzadas en cada uno.

El presidente Giammattei se rodeó de sus aliados para iniciar su último año de gobierno. En primera fila estuvieron la fiscal general Consuelo Porras, las presidentas del Congreso y de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Shirley Rivera y Silvia Valdés, respectivamente. También asistió Manuel Conde, el candidato presidencial oficialista, y otros diputados. Lejos de los políticos y de la fiscal Porras, se acomodó el embajador de los Estados Unidos, William Popp, y otros diplomáticos.

Quien estuvo ausente fue el vicepresidente Guillermo Castillo, distanciado de Giammattei desde noviembre de 2020 cuando Castillo le propuso al mandatario que ambos renunciaran a sus cargos «por el bien del país».

La Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia aseguró que no se giraron instrucciones a empleados públicos para acudir a la presentación del «Informe General de la República» en los municipios. Sin embargo, el Ministerio de Desarrollo Social publicó en sus redes sociales imágenes donde se observa a agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) y a otros trabajadores estatales en dichas actividades.

Estos son cinco temas principales abordados por el gobernante y cómo alteró la información y los datos para presumirlos como logros.

1. Aquí no se habla de desnutrición

«Brindamos consejería y apoyo a más de 1.5 millones de madres para lograr las prácticas alimenticias y el cuidado infantil, mientras que otro 1.5 millones de mujeres en edad fértil recibieron atención suplementaria, brindamos alimentos suplementarios y tratamiento de desparasitación a más de 2.8 millones de niños menores de cinco años, así como el diagnóstico y atención de desnutrición, entregamos casi 2.9 millones de raciones de alimento fortificado Nutriniños por medio de las áreas de salud», indicó Giammattei al asegurar que su gobierno «impulsó» el combate a la desnutrición crónica infantil.

La desnutrición crónica infantil es uno de los principales problemas de Guatemala. Significa que los niños no alcanzan la estatura esperada para su edad y al no tener cura sufren daños irreparables. Hasta 2015, en el 46.5% de los niños menores de cinco años prevalecía este tipo de desnutrición y el actual gobierno prometió reducirla en siete puntos porcentuales. Pero no lo logró.

En los tres años de administración de Giammattei se han recortado presupuestos clave para combatir esta enfermedad. Además, el Informe de la Línea de Base de la Gran Cruzada Nacional por la Nutrición 2021/2022 concluye que, en siete años, la desnutrición crónica solo se redujo en medio punto porcentual. La situación es más grave en los municipios en condiciones más precarias, donde la tasa sube a 57.2 %.

2. Dos formas para ocultar el aumento de homicidios

«Quiero resaltar que la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes, en tres años de gestión, alcanza en promedio 16.3, la más baja desde 2015 cuando era 29.5 asesinatos por cada 100,000 habitantes», sentenció el presidente en otra parte del discurso tras asegurar, sin dar nombres ni datos, que durante 2022 no hubo muertes violentas en 122 municipios.

Días antes, el ministro de Gobernación, Napoleón Barrientos, también manipuló las cifras de homicidios, en un tuit, para aparentar una reducción. El mensaje lo acompañó de una gráfica en la que comparó únicamente las tasas de muertes violentas de 2019 y 2022. El Diario de Centro América publicó una nota con el mismo enfoque que el del ministro Barrientos.

Carlos Mendoza, coordinador académico de la organización Diálogos, sostiene que desde 2020 en Guatemala hay un aumento de los homicidios y que las formas como el gobierno interpreta las cifras son erróneas. El análisis correcto sobre los datos es interanual, es decir que se deben comparar cifras con las del año anterior.

3. Un seguro escolar que no funciona

«Brindamos el Seguro Médico Escolar a 2.5 millones de niños de los niveles de preprimaria y primaria con una inversión de 265.7 millones de quetzales, que nos permitió otorgarle más de 194,000 asistencias médicas presenciales y 770,000 a distancia, así como 288 servicios funerarios (a niños) porque desafortunadamente fallecieron», indicó Giammattei sin pronunciarse sobre la efectividad de este programa.

Por tercer año consecutivo, el Seguro Médico Escolar que implementó el gobierno de Alejandro Giammattei fracasó. Plaza Pública ha documentado que este programa es un gasto innecesario que cada año aumenta de forma desproporcionada. Los beneficiarios señalan que el programa no funciona y los padres de familia prefieren no usarlo porque resulta más caro.

En 2022, el seguro recibió una asignación presupuestaria de 266.5 millones de quetzales y, a pesar de las deficiencias, para este año cuenta con más recursos (346.4 millones de quetzales).

4. La estrategia electoral disfrazada de apoyo

«Mi gobierno es de corte municipalista, por lo que se ha apoyado a los gobiernos locales como nunca en la historia se había hecho, sin distinción de partido político… porque soy fiel creyente de que ahí radica el progreso de Guatemala». En medio de esta declaración, el presidente recibió aplausos del público que asistió al acto en el Palacio Nacional. Antes dijo que el año pasado los Consejos de Desarrollo ejecutaron 3,600 millones de quetzales en proyectos y que, para 2023, las municipalidades tienen asignados 8,794 millones de quetzales.

Lo cierto es que en esa asignación de fondos radica la fuerza electoral con la que el partido Vamos basa su estrategia para la contienda electoral de este año. El secretario general de esa organización, Víctor Valenzuela, lo admitió así el pasado 7 de enero durante la asamblea de proclamación: el oficialismo reclutó a más de 200 alcaldes en funciones para que compitan por la reelección con Vamos. Según Valenzuela, a los alcaldes no se les hizo ningún ofrecimiento irregular, pero esperan que con ese apoyo logren entre 600,000 y 1 millón de votos en la primera vuelta electoral de junio próximo.

Esa cantidad de alcaldes ahora enlistados en Vamos, coincide con el número de municipios donde, según el gobierno, se reprodujo la transmisión del tercer informe de gobierno de Giammattei.

5. Subsidios

«Lo hicimos con dinero del gobierno, con saldos de caja, no hubo necesidad de salir a prestar como otros países, o elevar la tasa de imposición por medio de nuevos impuestos, nosotros los subsidiamos, no pusimos en riesgo a la nación», expuso Giammattei después de enumerar los subsidios que pagó el gobierno el año pasado a los empresarios de las gasolinas, gas propano y energía eléctrica. Según el presidente, en 2022 se pagaron 2,960 millones de quetzales en estas asistencias.

Sobre la implementación de los subsidios a los combustibles que la alianza oficial en el Congreso aprobó el año pasado, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) señala que más de la mitad de los hogares en Guatemala quedaron fuera de este beneficio, debido a que en el 54.4% de las casas en el país, donde viven personas en situación de mayor pobreza, aún cocinan con leña.

«Tampoco lograron una rebaja sustancial en el precio de los combustibles, ya que las empresas importadoras y comercializadoras de los combustibles recibieron el dinero, pero no lo trasladaron a los consumidores en la forma de reducciones en los precios, a pesar de que los niveles de importación, consumo y facturación de esas empresas no sufrieron reducciones, e incluso se registraron casos escandalosos de fraude tributario con recursos de los subsidios», agregó el Icefi en un análisis sobre las acciones del gobierno en 2022.

* Con información de Kimberly López

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