Nada nos toca en el piso 14
Lunes, 14 Mayo, 2012 - 07:27
Me acerqué a la baranda a mirar cómo la nave rodaba por la pista de asfalto. Vi hacia abajo. Un par de vehículos entraban al edificio, mientras las aceras vacías, se oscurecían por la sombra de los árboles inmóviles.
Me serví otro trago. Estaba en la fiesta de Miguel, un abogado con quien compartimos aulas hace más de una década. Celebrábamos su cumpleaños, unos amigos y yo, en su apartamento. Es quizá la única ocasión en que nos vemos en el año, porque somos gente muy ocupada.
Las Madres de los Violentos
Lunes, 7 Mayo, 2012 - 05:22
Mi madre llamó para saludar, mientras salía de una reunión en su oficina. Hemos quedado de vernos este fin de semana para comer. A penas he salido de una enfermedad tropical, una infección de garganta, que por ratos, gracias a la fiebre, me hizo pensar que sería una especie de escritor del siglo XIX con mucha furia y sólo una pierna.
Por fortuna la química ha avanzado mucho y el servicio a domicilio es fantástico. Así que me pude recuperar en un tiempo prudente y volví a la oficina, para dejar mis delirios decimonónicos engavetados para la siguiente enfermedad.
La Mujer que No Asesinaron
Lunes, 30 Abril, 2012 - 06:55
La reunión para informar sobre el operativo sería a las seis de la tarde y eran a penas las cuatro y media. Se había escuchado premura en el aviso del jefe y a juzgar por la cercanía entre el llamado y la diligencia, tendría que ser algo urgente. Pero vamos, qué cosa no era urgente, si trabajábamos en la Fiscalía de Sección Contra el Crimen Organizado.
La Patética y los árboles de mango.
Lunes, 23 Abril, 2012 - 03:07
Jamás quise asomarme para ver qué había dentro. Pero los tres años que pasé en ese sitio, miraba todos los días el agujero donde iba la puerta inexistente, la mancha de una mano plantada en el dintel y el techo iluminado por lo que siempre supuse era una ventana hacia ningún sitio.
Corría un rumor, que por las noches espantaban; pero jamás me pasó algo como tal. Solía quedarme hasta muy tarde en la oficina. En parte, por la cantidad de cosas que debía hacer y en parte, porque era la mejor forma de huir de mí.
La Serpiente Presa y la Verdad Acordada
Lunes, 16 Abril, 2012 - 02:34
Algunos gritan para hacerse los duros. Otros, más acostumbrados al trámite, se ríen y esperan aferrándose a los barrotes, asomando la cara entre ellos.
Adentro del juzgado, todo es distinto al resto del sótano. Un sitio bien iluminado con el aire acondicionado manteniendo una temperatura constante; un frío que supongo ayudará a mantenerse despierto. Porque en los Juzgados de Turno no se duerme, se trabajan las veinticuatro horas continuas en relevos prolongados.
Las vacaciones que no pudimos pagar
Lunes, 9 Abril, 2012 - 04:53
Chalo Hernández deberá sentirse orgulloso. Yo debo ser el niño que sufrió los peores resultados por haber visto su programa. En fin. Este año decidí dejar el bosque a un lado. Tengo tantas cosas en que pensar y que hacer, que preferí quedarme, imaginando que quizá con toda la calma de una ciudad vacía podría hacerlo libremente en mi departamento o caminando por ahí. Pensé mal, por supuesto.
Usted es pobre porque quiere
Lunes, 26 Marzo, 2012 - 01:19
No dije nada y de inmediato le di el teléfono. Supuse que eso quería. Lo tomó y volvió a pedírmelo. Le contesté que ya se lo había dado y sonrió nervioso. Luego se fue, guardándose el teléfono y el arma, mientras la gente miraba la escena, evitando mirarme a toda costa, como si me hubiese contagiado de algo maloliente y virulento.
Entre Kabul y la Libertad
Lunes, 19 Marzo, 2012 - 10:02
Después de un calentamiento corto, todos los niños toman sus sitios y yo me acomodo en uno de los graderíos del diamante. Es una mañana hermosa. Los otros padres también toman sus lugares y algunos se apuestan contra la malla que separa las gradas del campo. Comienza el partido.
En el campeonato pasado, acompañando a mi hijo, tuve ciertos inconvenientes para adaptarme al mundo de los padres de sus amigos. Sobre todo, cuando el campeonato iba avanzando y se acercaban más a la final.
La última foto de su humanidad
Lunes, 12 Marzo, 2012 - 11:42
Aquello parecía, de cierto modo, una escena de Woody Allen. Un grupo de adultos sentados en una mesa, esperando a lanzarse con toda su voracidad contra una pila de libros colocada en la sala, mientras sosteníamos ansiosos, las copas de vino. Al final mi cacería tuvo resultados: conseguí una decena de libros relacionados con criminología. El más denso de ellos, llamado “Prison Masculinities” de Don Sabo, Terry A. Kupers y Willie London, es un extenso estudio elaborado por sociólogos, psicólogos y criminólogos sobre el género y la violencia.
Con cariño, desde las trincheras
Lunes, 5 Marzo, 2012 - 11:32
Mi amigo entró, trayendo consigo la información que le habíamos pedido. La llevaba en tres carpetas en donde podría encontrar la historia de la víctima: otra persona más a la que el sistema le había fallado por completo. Un marginado al que se le negaron todos los derechos. Un niño.
Entre los sospechosos hay funcionarios; un par de pesos pesados. Es decir, que un sistema con fallos deberá juzgar al propio sistema. Una cosa de fe absoluta. Esa misma que se nos agota de a tajos.