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Sin diálogo, bajo una lluvia de piedras
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Sin diálogo, bajo una lluvia de piedras

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El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla mostró una herida vendada en el brazo, provocada por una piedra que fue lanzada por un encapuchado, aseguró él, y la ministra Cynthia del Águila dijo que los estudiantes la habían “secuestrado”. Una mañana turbulenta en el Parque de la Industria que provocó que horas más tarde los dos ministros dieran su versión de los hechos en la Casa Presidencial.

Más de dos mil estudiantes habían llegado a la convocatoria realizada por la ministra de Educación a los estudiantes de los institutos normales que no estuvieran de acuerdo con la huelga magisterial y que no “quieren perder más periodos de clases”.
En una confusa situación –en que los estudiantes dijeron que “jamás tocaron a la ministra y que las fuerzas de seguridad estaban esperando a que ellos entraran para dispersarlos”-, Del Águila llamó al ministro de Gobernación López Bonilla para solicitarle protección.

Desde las siete de la mañana se reunieron miembros del Ministerio de Educación con estudiantes de los institutos de magisterio para iniciar las clases, pero un grupo de estudiantes le solicitaron que se iniciara el diálogo antes y la ministra Del Águila dijo que sería a la una de la tarde. Ellos le exigieron que se realizara antes de que se iniciaran las clases y le pidieron que firmara un acta comprometiéndose a dialogar con ellos.

Más de dos mil estudiantes habían llegado a la convocatoria realizada por la ministra de Educación a los estudiantes de los institutos normales que no estuvieran de acuerdo con la huelga magisterial y que no “quieren perder más periodos de clases”. La propuesta consistía en que asistieran al Parque de la Industria a recibir clases regulares.

Pero las lecciones nunca empezaron. Una turba de estudiantes, varios de ellos encapuchados, rodearon a la Ministra solicitándole que se reanudara el diálogo por la reforma al sistema educativo, planteada en marzo de este año, que pretende aumentar dos años más de estudio a la carrera de magisterio.

Del Águila, en la conferencia de prensa en la Casa Presidencial, dijo que los estudiantes tenían “ánimo de pelea, no de diálogo” porque, según ella, un grupo de personas donde había estudiantes de la Universidad de San Carlos (ella dijo que se identificaron como tales), no la dejaron movilizarse dentro de un salón del Parque de la Industria donde ella permanecía sentada, acordonada por los líderes estudiantiles pidiéndole que reanudaran el diálogo. Se encontraban estudiantes de los institutos Rafael Aqueche, INCA, de la Normal y de Belén.

En una confusa situación –en que los estudiantes dijeron que “jamás tocaron a la ministra y que las fuerzas de seguridad estaban esperando a que ellos entraran para dispersarlos”-, Del Águila llamó al ministro de Gobernación López Bonilla para solicitarle protección. En el caos de antimotines, estudiantes y encapuchados, el Ministro recibió una pedrada en el brazo que le provocó un raspón. Pocos minutos después del ingreso de López Bonilla, entró un grupo de antimotines dispersando a los manifestantes con chorros de agua a presión y detonando bombas lacrimógenas.

López Bonilla, después, en la conferencia de prensa, dijo que “los antimotines entraron para tomar control de la situación porque la ministra estaba rodeada y eso era un plagio”. Adelantó que se realizó la captura de un profesor “que andaba encapuchado con una mochila llena de piedras”. La ministra de educación dijo que está triste “por cómo se encuentra la educación en Guatemala”, y, con lágrimas en los ojos, aseguró que no suspenderán las clases que están planeadas para impartirlas en el Parque de la Industria. Del Águila declaró que “a partir de mañana los vamos a movilizar en buses para garantizar la seguridad”.

López Bonilla ofreció individualizar a los sindicados que, según él, cometieron actos ilícitos y dijo que se aumentará la seguridad en el Parque de la Industria. La Ministra manifestó que “toda la población tiene derecho a opinar por la educación” porque es un problema del país pero “no se pueden aceptar actos delincuenciales”.

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