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Tipo de Nota: 
Opinión
23 06 18

Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

El movimiento por la diversidad sexual y de género ha estado siempre al margen de la historia oficial. Pero, a medida que crece y eleva sus demandas con más fuerza, también es importante que voltee la vista a su propia historia.

En 1954, Mario Andrade todavía no había llegado a ser reconocido como uno de los primeros —y más importantes— activistas contra el VIH en Guatemala. Caminaba con su tía por la calle, cuando, para sorpresa de ambos, empezaron a apedrear a un hombre en una esquina por ser homosexual. Rubencito, la víctima, era dueño de una colchonería en las inmediaciones del Mercado Central. Y aunque llegó a morir de viejo muchos años después, sus heridas son las de muchos otros miembros de la comunidad LGBTIQ...

Hemos llegado hasta acá porque nos antecedieron valientes que han puesto el cuerpo y allanaron el camino para las nuevas generaciones.
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