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¿Por qué Jimmy no ha destituido a Alonzo?
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¿Por qué Jimmy no ha destituido a Alonzo?

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Tipo de Nota: 
Opinión
24 04 18

Solo un peón subordinado o alguien tan corrupto, mentiroso, cínico y descarado como Jimmy Morales puede encubrir y proteger a Alfonso Alonzo.

Alfonso Alonzo Vargas, a la sazón titular del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), ha logrado lo que muy pocos corruptos y ladrones han podido: encarnar todo lo que en Guatemala entendemos por un ser vil que desde la función pública roba y despilfarra recursos provenientes de los impuestos para su beneficio propio y con una actitud desafiante, descarada y cínica.

Alonzo primero negó haber usado fondos públicos para contratar el helicóptero en el que fue a votar para luego aceptar que había mentido. Después, sin atisbo de pena, pudor o arrepentimiento, lanzó excusas banales por no haber asistido a las citaciones al Congreso e hizo bromas en las que reitera que usa aeronaves privadas con fondos públicos. Por si las risas y los descaros de este sujeto no fuesen suficientes, además ha logrado dejar bien claras sus intenciones de postularse a algún cargo de elección popular en 2019, luego de su fracasada candidatura en 2015 por el partido Líder a la alcaldía municipal de Santiago Sacatepéquez, en la que solo obtuvo 436 votos.

Alonzo tiene una trayectoria plagada de anomalías. En 2014 fue «asesor» en el Congreso del hoy prófugo de la justicia Luis Armando Rabbé Tejada. En mayo de 2016 asumió como viceministro del MARN pese a ser contratista del Estado y despidió a varios técnicos de esa cartera por negarse a firmar estudios espurios de impacto ambiental para favorecer a hidroeléctricas y a empresas azucareras y palmeras. Enfrenta denuncias por acoso sexual y ha incurrido en nepotismo, entre muchos otros abusos y desmanes.

Pero ¿cómo es posible que semejante corrupto, ladrón y mentiroso continúe en el cargo de ministro de Estado aun cuando sus fechorías ya son de dominio público y él mismo las ha reconocido y hasta fanfarronea sobre ellas? La única posibilidad es que este sujeto goce de una cuota de poder ilícito e ilegítimo generada por la protección, el encubrimiento y la impunidad que estamos viendo, la cual no puede venir sino del mismo presidente Jimmy Morales.

Y es que, con tanto descaro y cinismo, ¿por qué Jimmy Morales no ha destituido a Alfonso Alonzo? La única posibilidad, en este caso, es que estén coludidos, que uno sea cómplice del otro. Porque tan vergonzosa situación no es un disparate: resulta que Alonzo trabajó como camarógrafo del programa de variedades cómicas televisadas Moralejas, del cual el hoy todavía presidente era una de las estrellas. Alonzo también condujo programas radiales en los que entrevistó al entonces candidato presidencial y más recientemente ha fungido como enlace con grupos oscuros como los ganaderos. En particular, fue el articulador del mitin presidencial con los (¿narco-?) ganaderos de Izabal realizado en septiembre de 2017. En fin, un vínculo de complicidad de más de 20 años es el que une a Alfonso Alonzo con Jimmy Morales.

Morales, al proteger y encubrir a un delincuente de la talla de Alfonso Alonzo, se demuestra también como un delincuente. Tan corrupto, mentiroso y cínico es Morales como Alonzo. Morales, en vez de asumir la responsabilidad correctiva de destituir de inmediato al descarado de Alonzo, ha eludido el tema para concentrarse en sus peroratas contra el Ministerio Público de Aldana, la Cicig, la prensa y la sociedad civil.

No. Por desgracia, difícilmente Morales destituirá a Alonzo, ya que al parecer es uno de sus esbirros favoritos, su principal colaborador servil en su orgía de corrupción, que les debe de lucir brillante en los 20 meses que restan de gobierno. Vaya panorama vergonzoso y desolador para Guatemala.

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