Cerrar

x
Menú
Facebook Facebook
Buscar
Ayuda
Carmela (mujeres sin historia) I
Ir

Carmela (mujeres sin historia) I

Recibe nuestro resumen semanal en tu correo
redes sidebar
Tipo de Nota: 
Opinión
4 09 18

Tiempo aproximado de lectura: 3 mins

«—Mañana estaré sola. Es absurdo. / —No es absurdo, mía. Son las rutas separadas. Se interfieren para huirse luego. Te pierdo en un recodo y te encuentro tras otra vuelta del camino. Como en el juego del tuero. Hoy me marcho; volveré mañana. Eso es lo absurdo para ti. Tienes razón: juzgas como mujer» (La Gringa, Carlos Wyld Ospina, 1935).

Carmela siempre supo que ese no era su lugar. Ninguno. Su casa, su familia, las costumbres del grupo al que pertenecía. Desde niña había desarrollado el hábito de la rebeldía. Desde niña jugaba con niños, montaba bicicleta, nadaba en los ríos y las piscinas sin importar cuán frías estuvieran, trepaba árboles, disfrutaba de largas caminatas. Pero en la primera mitad del siglo XX, en la Guatemala urbana, para una niña ser rebelde no era lo más conveniente. No era bien visto. Esa natura...

Y una vez que las mujeres nos encontramos con nosotras mismas, estamos menos dispuestas a aceptar la impotencia, dejamos de ser débiles...
Autor

NOTA:
Las opiniones expresadas en este artículo sonresponsabilidad exclusiva del autor. Plaza Pública ofrece este espacio como una contribución al debate inteligente y sosegado de los asuntos que nos afectan como sociedad. La publicación de un artículo no supone que el medio valide una argumentación o una opinión como cierta, ni que ratifique sus premisas de partida, las teorías en las que se apoya, o la verdad de las conclusiones. De acuerdo con la intención de favorecer el debate y el entendimiento de nuestra sociedad, ningún artículo que satisfaga esas especificaciones será descartado por su contenido ideológico. Plaza Pública no acepta columnas que hagan apología de la violencia o discriminen por motivos de raza, sexo o religión
Autor
a
a